
Año tras año
La Foire Internationale de Nancy se viste con los colores de un país invitado. Ya anteriormente tuvo como invitado de honor a países como la China, India, Indonesia, Rusia, el Brasil, por mencionar los más conocidos. Este año, los 24,000 m2 que comprende el Parque de Exposiciones tomaron los colores del Perú, invitado de honor de la 76 edición de la Feria de Nancy, ciudad ubicada en la región Lorraine (noreste de Francia), a una hora y media de Paris en TGV (tren bala). Cabe recalcar, que esta región se caracteriza por ser estratégica gracias a sus fronteras con países como Luxemburgo, Alemania y Suiza, lo que de alguna manera facilita a alcanzar un promedio de 160,000 visitas.
En esta edición, el público asistente pudo apreciar una exposición sobre el oro sagrado de los Incas y los tesoros de la cultura Mochica. La animación estuvo a cargo del grupo
Perú Andino, integrado por 14 artistas entre músicos y danzantes que interpretaron danzas como la Valicha, el Tondero, la marinera limeña, el Huaylarsh, la Ananconda, el Huashua, la Llamerada, entre otras. En cuanto a la comida,
El Picaflor, restaurante peruano con más de 15 años de experiencia en Paris, fue el encargado de deleitar el paladar francés y reafirmar el peruano con platos como la causa, el tiradito, la papa a la huancaína, el aguadito, el ají de gallina, los tamales, los anticuchos, el arroz con leche, la mazamorra, entre otros.

Todo un pabellón dedicado exclusivamente al Perú en donde además, se podía encontrar artesanías venidas de todos los rincones del país : chullos, chompas de alpaca, cerámica de Chulucanas, cuadros de la escuela cusqueña, instrumentos musicales andinos, ponchos, platería, etc. A pesar que el público francés es exigente al momento comprar algo, se pudo constatar que las ventas de artesanías estuvieron dentro de lo esperado por los comerciantes peruanos, muchos de ellos ya residentes en Barcelona y Paris, y otros llegados de Cusco, Cajamarca, San Pedro de Cajas, Lima, Piura.
Para los peruanos residentes en Francia fue también un día de compras. La emoción se veía por todas partes al encontrar el Pisco, la chicha morada, los vinos peruanos, el mote, los chifles, el rocoto, la canchita serrana, la gelatina y no sigo por que faltaría espacio. Dos semanas en que se pudo respirar un poco de aire peruano y vivir un ambiente de camaradería, en el que además los peruanos asistentes fuimos invitados a subir al escenario para bailar un Huaylarsh.
La Feria llega hoy a su fin pero la colonia peruana estará a la expectativa de la presentación de otro evento en el que el Perú esté presente.
P.D : fotos y videos en la página Facebook "Peruanos en Lorraine, Francia".